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TTIP

¿Qué es el TTIP? De la democracia al gobierno de las transnacionales.

El Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP) es un tratado de libre comercio que se está negociando entre Estados Unidos y la Unión Europea desde 2013. Si no ha oído nada sobre él es porque las autoridades negociadoras de las dos regiones lo han mantenido en secreto durante las diferentes rondas de negociación.
Hemos conocido una pequeña parte de su existencia y de las dificultades que tienen los eurodiputados de acceder a la información sobre su contenido, gracias a una serie de filtraciones. Los controles sobre su redacción son muy estrictos, la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, defiende el secretismo en el que se ha manejado todo como parte del protocolo para la firma. Sin embargo, los lobbies de las empresas transnacionales están teniendo una participación muy directa como consultores en la redacción del mismo.

El TTIP se está negociando de espaldas a la ciudadanía lo cual ha hecho que mucha gente se pregunte sobre los riesgos que conlleva su firma. La presión social ha logrado que las autoridades europeas comiencen a hablar y a pronunciarse, pero en todo caso, la información no vendrá de Bruselas. Por eso es necesario mirar lo que ha pasado en otras regiones que han firmado tratados de libre comercio para entender la magnitud de lo que implica el TTIP. El ejemplo más claro es lo que ha ocurrido con el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica después de más de veinte años de su firma.

¿Qué aprendemos del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica?
Tras la caída del muro de Berlín, el libre mercado fue recibido acríticamente como el campeón de la pelea del siglo. Sabemos la manera fulminante en que fue acogido por los países exsoviéticos. También la manera en que fue impuesto a la mayoría de los países en desarrollo como condición para la renegociación de sus deudas, muchas de ellas ilegítimas. Pero se habla poco de cómo en Estados Unidos la apertura comercial despertó sospechas en ambas costas de su geografía. Las primeras voces críticas fueron las de los sindicatos que preveían una fuga de puestos de trabajo hacia los países que ofrecían bajos salarios en los que las transnacionales buscaban aumentar sus márgenes de ganancia. Así, el anuncio de la firma del primer gran Tratado de Libre Comercio, el firmado en América del Norte entre Estados Unidos, Canadá y México (TLCAN), puso en alerta y movilizó a los sindicatos estadounidenses. Desde que culminó la edad dorada de la producción y de los salarios en Estados Unidos (1947-1973), los trabajadores venían notando las consecuencias de la flexibilidad laboral. Los años ochenta trajeron una situación que llegaría para quedarse en forma de salarios menguantes en industrias con alta tecnología manufacturera.
Una paradoja que ponía en duda el mito del trabajador cualificado. El caso de la Ciudad de Detroit es paradigmático. Se trataba de la mayor ciudad industrial dedicada a la manufactura automotriz en Estados Unidos, hogar de las Tres Grandes: General Motors, Ford y Chrysler. Si bien sus problemas empezaron desde la crisis del petróleo de 1973, Detroit vivió un prolongado deterioro industrial que comenzó con la caída sostenida de salarios. La industria del automóvil no dejaba de crecer, pero cuanto más trabajaba un obrero y más se capacitaba, menos salario percibía. Con la llegada del TLCAN muchos de esos empleos se fueron a la frontera norte de México. Quizá esta situación hubiera sido positiva si hubiera beneficiado a los trabajadores mexicanos para subir su nivel de vida. Pero en realidad fueron pocos los beneficiados mientras que la gran mayoría de trabajadores y trabajadoras en México engrosaron un amplio ejército de
reserva de mano de obra barata y sirvió como amenaza para evitar la organización sindical. Al poco tiempo los puestos de trabajo que habían llegado a México migraron hacia el sureste asiático. Tan sólo en el estado de Michigan, donde se encuentra Detroit, 46.000 puestos de trabajo desaparecieron como consecuencia del Tratado de Libre Comercio de Norte América según el Economic Policy Institute (EPI), un centro de investigación estadounidense con vínculos con el sector sindical. Precisamente el debilitamiento de la fuerza sindical fue la primera fase para poder deslocalizar las empresas automotrices.
El sindicato AFL-CIO, que agrupa a los trabajadores del sector industrial en Estados Unidos, asegura que el TLCAN ha significado la pérdida de, al menos, 700.000 puestos de trabajo. Detroit es hoy la ciudad más grande del mundo en bancarrota. Una imagen decadente rodeada de óxido y abandono. Otra imagen desoladora son los restos de las pequeñas granjas familiares rodeadas de grandes campos agroindustriales del medio Este. Campos enormes de monocultivos de maíz y soja subvencionados por el gobierno enmarcan lo que fueron cultivos diversificados de pequeñas propiedades familiares. Las grandes extensiones se encuentran cercadas y en ellas se puede leer carteles con los nombres de Monsanto o Archer Daniels, grandes empresas de semillas transgénicas. Estas empresas controlan la producción y la exportación de productos modificados genéticamente que al ser subsidiados llegan a bajo precio a los hogares del vecino país del sur. Esas familias en México han pasado de ser productoras de maíz, cultivo
nativo y centro de origen, a ser importadores netos. La competencia desleal y la asimetría han marcado las relaciones ejercidas desde los lobbies corporativos del agronegocio. Si bien no todo es atribuible al TLCAN, en cierto modo ha sido un experimento que ha inaugurado una época en la que no basta con tener un empleo capacitado para poder llevar un nivel de vida aceptable. De hecho, por primera vez en Estados Unidos habrá una generación que no tendrá un mejor nivel de vida que sus padres. Frente al TLCAN hubo una resistencia heroica de los trabajadores del campo y de la ciudad en los tres países involucrados. De hecho, fue el detonante de la insurrección indígena en el sur de México cuando la mañana del 1 de enero de 1994 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional hizo coincidir su alzamiento en armas con la entrada en vigor del TLCAN, advirtiendo que se estaba condenando al campo a la desaparición. Veinte años después más de dos millones de campesinos mexicanos han perdido sus tierras y con ello sus trabajos. La lucha sindical en Estados Unidos fue fuerte en algunos sectores, pero la inercia del golpe a los sindicatos libres pasó factura para poder conservar derechos que se han perdido. Poco se sabía a ciencia cierta de sus efectos, pero a veinte años de distancia quedan pocas dudas de lo que significó para la mayoría de los trabajadores y campesinos empobrecidos.

¿Qué peligros hay para los pueblos de Europa con el TTIP?
A más de veinte años de distancia del TLCAN, un nuevo tratado irrumpe ante la crisis del capitalismo global, el Tratado Transatlántico o TTIP, por sus siglas en inglés. Ambos están hermanados en las falsas promesas de empleo y mejoras en los niveles de vida. Las voces a favor dicen que se incrementará el comercio entre las dos regiones. Las empresas europeas podrán ser tratadas como empresas locales en Estados Unidos y viceversa. Señalan que los aranceles desaparecerán y que los productos y servicios podrán ser comercializados sin trabas. Para ello se creará una comisión reguladora que armonice las legislaciones de ambos lados del océano. En este punto es donde las voces críticas ponen un primer alto. Vista la experiencia previa con el TLCAN, la armonización regulatoria puede parecerse más a una regulación a la baja para permitir que los productos norteamericanos puedan encontrar menores resistencias en el mercado europeo. Tal es el caso de los productos transgénicos que hoy se comercializan
libremente en Estados Unidos. O la baja protección fitosanitaria comparada con la europea. Los servicios públicos como la salud o la gestión del agua estarán también en la mira de los desreguladores. Además uno de los temas más preocupantes es el relacionado con los tribunales de controversias, como el llamado ISDS, una especie de arbitraje de diferencias entre los estados y los inversores. Es un mecanismo incluido dentro del TTIP que permitiría a una empresa llevar a un Estado ante un tribunal internacional privado
con el fin de esquivar la legislación nacional. Existen muchos casos de cómo estos juicios han beneficiado a la empresas a costa del dinero público de los países. La empresa energética sueca Vattenfall está reclamando a Alemania 3.700 millones de euros en compensación por la decisión de cerrar gradualmente las centrales nucleares a raíz del desastre de Fukushima; la tabacalera Philip Morris ha demandado a Uruguay por una campaña antitabaco que elimina la publicidad de las cajetillas; Egipto espera el resultado de un arbitraje después que la empresa Veolia denunciara al país por el aumento del salario mínimo. Así el ISDS otorga a las grandes empresas el poder de cuestionar decisiones democráticas incluso a favor de la salud de la población. La misma Comisión Europea ha admitido que es probable que el TTIP provoque un perjuicio para los empleos en Europa, muy dependiente del comercio intraeuropeo. Un estudio de la Universidad de Tufts en Estados Unidos alerta de una pérdida de 600.000 puestos de trabajo en la Unión Europea de los que 90.000 serán de los países del sur. De hecho Bruselas ya contempla ayudas para el desempleo generado por el TTIP, algo un poco contradictorio. El TTIP facilitará la entrada de las empresas privadas como proveedores de servicios públicos en el contexto actual de políticas de recortes y austeridad en Europa. Las grandes empresas estadounidenses tienen intereses en los servicios sanitarios, en la educación y en la energía. La firma del TTIP haría irreversible las privatizaciones que se han venido haciendo durante los últimos años. La alimentación también se está negociando. El centro del debate se encuentra en las restricciones referentes a los organismos genéticamente modificados, los pesticidas, la carne tratada con hormonas y promotores de crecimiento. La legislación europea no es perfecta, pero es más estricta que la de Estados Unidos donde el
70% de los alimentos procesados contienen ingredientes genéticamente modificados. La presión de los lobbies de la industria agroalimentaria podría provocar que las políticas de etiquetado en los productos europeos se modifiquen de tal forma que  no indiquen la procedencia de los alimentos o si éstos incluyen transgénicos.
¿Estamos a tiempo de detener el TTIP?
Existen ciertos momentos en que uno piensa que las cosas podrían haber tomado un giro distinto para no terminar en un callejón sin salida. De firmarse el TTIP el mundo caminará hacia la entrega total de las democracias al poder económico de las transnacionales, las verdaderas ganadoras. Las batallas sindicales contra el TLCAN no han prosperado, pero ha habido otros tratados que se lograron detener gracias a la movilización popular. El TTIP es opaco y antidemocrático, una amenaza para el empleo y un retroceso para el medio ambiente. En la medida en que se ha arrojado luz sobre su contenido, los negociadores y los lobbies de las empresas han tenido que dar explicaciones que ahondan más en el secuestro de la democracia. Muy poco sabemos sobre cómo continúan y qué contienen las negociaciones. Incluso desconocemos la fecha de la firma. Pero en caso de que sea firmado, todavía falta que los parlamentos de los países de la Unión Europea ratifiquen el TTIP. Esta mos a tiempo de cambiar el futuro de los pueblos de Europa al detener la firma del tratado. Esto equivale a poner a las personas y al planeta por delante del capital.

Arturo Landeros
Miembro del colectivo Educación
para la Acción Crítica (EdPAC)

Atención a la etiqueta del ATÚN

 

DEFINICION DE LA ZONA

ZONA CORRESPONDIENTE

Zona FAO n. 21 Atlántico Noroeste/Nor-Occidental
Zona FAO n. 27 Atlántico Noreste/Nor-Oriental
Zona FAO n. 27. IIId Mar Báltico
Zona FAO n. 31 Atlántico Centro-Oeste/Centro-Occidental
Zona FAO n. 34 Atlántico Centro-Este/Centro-Oriental
Zona FAO n. 41 Atlántico Suroeste/Sudoccidental
Zona FAO n. 47 Atlántico Sureste/Sudoriental
Zone FAO n. 37.1, 37.2 e 37.3                         Mar Mediterraneo
Zona FAO n. 37.4 Mar Negro
Zone FAO n. 51 e 57 Oceano Indico
Zone FAO n. 61, 67 71, 77, 81 y 87 Oceano Pacífico
Zone FAO n. 48, 58 y 88 Antártico

 ZONAS FAO

ZONAS FAO

El atún más barato, si tiene impreso en la lata “FAO 61” ó “FAO 71” proviene del Mar del Japón y se ha envasado con agua contaminada de Fukushima.

Muchos productores envasan el atún en localidades no sospechosas, con etiquetas italianas o europeas para no dar a entender que el pescado proviene de Japón.

Controlar siempre el número FAO.

10 cosas que jamás debes meter en el microondas

1. Utensilios de cocina: Cualquier metal debe mantenerse siempre fuera del aparato.  Aunque metales gruesos pueden soportar las ondas electromagnéticas, los metales finos, como las puntas de un tenedor, se calentarán tan rápido que pueden desencadenar un incendio.

2. Huevos: Un huevo crudo en el microondas es tan poderoso como una bomba Molotov, pues al calentarse el espacio que separa la clara y yema de la cáscara producirá una explosión.

3. Papel de aluminio: Igual, es metal delgado y desencadenará un incendio.  Si necesitás recubrir un recipiente para evitar salpicaduras, usa papel absorbente.

4. Ají (Chile): Usar el microondas para calentar ají es como despedir gas pimienta en un ambiente cerrado. Al calentarse el ají liberará capsaicina, una sustancia volátil que impregna el ambiente irritando tus ojos y garganta.

5. Vajilla antigua: Tener cuidado con la vajilla pintada a mano, pues esa pintura contenía metal; por tanto, hará chispas y puede causar un incendio.

6. Uvas: No sólo pueden explotar sino también prenderse fuego una a una provocando incendios si salen disparadas.

7. Papas: Se comportarán igual que las uvas.   Para cocinar papas en el microondas debes hacerle unos agujeros por donde escape el calor.  En caso contrario habrá explosión.

8. Agua: Piénsalo dos veces antes de hervir agua en el microondas.  En la tetera el agua alcanza los 100° grados paulatinamente mientras se va evaporando.  En el microondas el agua puede alcanzar 300° ó 400° grados con tal rapidez que no tendrá tiempo de evaporarse.  Cuando abras la puerta y esa agua haga contacto con el aire frío del ambiente, saltará como un geiser sobre tu cara y manos, e incluso sobre los ojos y dejarte ciego.

9. Zanahorias: Esa hortaliza contiene pequeñas dosis de hierro, magnesio y selenio, esto es de metales.  Si pones a calentar zanahorias crudas, después de unos segundos pueden desatar un arco iris de chispas.

10. Alcohol: Todo alcohol, incluidos los licores, son sustancias inflamables.  Intentar calentarlas en microondas provocará explosión.

Fabricantes de marcas blancas

La Agencia Española de seguridad Alimentaria y Nutrición dispone de un buscador en su página web que permite conocer el fabricante de una marca blanca tecleando el número del Registro Sanitario Industrial que aparece en las etiquetas de todos los productos.

http://rgsa-web-aesan.msssi.es/rgsa/formulario_principal_js.jsp

“Hay que transformar el carro de la compra en un carro de combate”

Conversamos sobre biodiversidad genética, soberanía alimentaria y responsabilidad política y moral con José Esquinas, funcionario internacional de la FAO durante 30 años.

“En la FAO está “prohibido”, prácticamente en todas las reuniones de Naciones Unidas, hablar de soberanía alimentaria (…) porque va contra el libre comercio”.

16.01.2012 · Gloria Martínez. FUENTE:  periodismohumano.com“Mueren de hambre 17 millones de personas al año como consecuencia del hambre y la malnutrición, 40 mil cada día. Ese mismo día gastamos en armamento 4 mil millones de dólares. Es decir, por cada muerto de hambre cada día, usamos en armamento 100 mil dólares. Con lo que gastamos por 100 mil euros podríamos alimentar más de 200 años a esa persona. ¿Estamos locos?, ¿somos idiotas?, somos malos simplemente.”

Quien así de tajante habla es José Esquinas (Ciudad Real, 1945).Y lo hace con conocimiento de causa:  Doctor Ingeniero Agrónomo por la Universidad de Madrid y Doctor en Genética y Máster en Horticultura por la Universidad de California en EEUU. Ha trabajado en Naciones Unidas (en la FAO) durante 30 años en recursos genéticos, biodiversidad agraria, cooperación internacional y ética para la agricultura y la alimentación. En la actualidad es Profesor Titular en la Universidad de Madrid y Director de la Cátedra de Estudios sobre Hambre y Pobreza (CEHAP) en la Universidad de Córdoba.

“Por otra parte se dan una serie de paradojas: el número de obesos es desde 2005 superior al de hambrientos y además, contrariamente a lo que muchos piensan, el hambre no es consecuencia de la falta de alimentos. Existen en el mundo alimentos, según la propia FAO, para alimentar al doble de la humanidad, el problema es de acceso a estos alimentos. Los alimentos están en el mercado pero no llegan a la boca ni a la mesa de los que tienen hambre. La solución tiene que ser la producción local. Hay que incrementar la soberanía alimentaria.”, prosigue Esquinas.

A pesar de sus años de vinculación con la FAO, o quizá por ello, no muestra reparos en afirmar que “el terminar con el hambre es un problema de voluntad política. Cuando se presentan pandemias mucho menos fuertes que el hambre como la fiebre aviar, la gripe A o la fiebre porcina se han invertido cantidades ingentes. El número de muertos por gripe A durante cuatro años ha sido de 17 mil personas, menos de la mitad de los que mueren en un solo día por hambre y se han hecho los esfuerzos que no se han hecho en el caso del hambre. Muchas veces uno se plantea si el problema del hambre no es debido a que el hambre no es contagiosa. Pero yo considero una miopía política el no darse cuenta de que el hambre si no es contagiosa es tremendamente peligrosa. Ya no hablo de generosidad, hablo de egoísmo inteligente.”

“Sin soberanía alimentaria no habrá nunca seguridad mundial ni paz”

Un egoísmo inteligente que ejemplifica con las revueltas producidas en los últimos años.

“En 2008, con la subida de precios, hay revueltas callejeras en 60 o 70 países del mundo, la caída del muchos regímenes.

 En 2011, con un repunte en los precios de los alimentos, los analistas dicen que la causa inmediata de la Primavera Árabe (que por otra parte yo estoy muy contento de que ocurra por otras razones) es la subida del precio de los alimentos. En la base de la violencia internacional está el hambre y la pobreza.

E igual en la inmigración ilegal, nadie arriesga su vida en una patera dejando su casa si no es porque en muchos casos quedándose en su casa arriesgan mucho más su vida y la de su familia. Sin soberanía alimentaria no habrá nunca seguridad mundial ni paz.

Debería ser una estrategia global el asimilar el concepto de soberanía alimentaria.”

Pero hablar de soberanía alimentaria no es fácil, sobre todo en organismos internacionales como la FAO: “En la FAO está “prohibido”, prácticamente en todas las reuniones de Naciones Unidas, hablar de soberanía alimentaria. No es un término  aceptado, sólo se habla de seguridad alimentaria porque el primero va en contra del concepto de libre comercio. Pero hay que producirlos a nivel local para que los que pasan hambre tengan alimentos y eso es soberanía alimentaria. Sin soberanía alimentaria no hay soberanía.”

Para Esquinas, uno de los más claros ejemplos de la importancia de la soberanía alimentaria es Benín: “Allí hasta hace 20, 30 años no había problemas de alimentación. Pero diferentes misiones internacionales, incluido el Banco Mundial, el FMI…..sugirieron al gobierno que produjeran algodón porque había gran demanda por parte de EEUU y Europa y la productividad allí era alta. Siguieron el consejo y empezaron a producir mucho más. Los pequeños agricultores vendieron sus fincas y trabajaron como jornaleros en las grandes plantaciones de algodón porque ganaban más. Todos estaban contentos hasta el 2008 que se multiplican los precios de los alimentos básicos en el mercado internacional. Entonces, con su salario como jornaleros ya no podían comer. Querían volver a sus fincas pero ya no había marcha atrás. Hoy en Benín hay un alto porcentaje de la población que pasa hambre. Es clave tener soberanía para no estar a merced de nadie.”

“Se selecciona en la diversidad, en la uniformidad no hay selección posible”.

Recuerda cuando de niño en el mercado encontraba hasta 40 variedades de manzanas y como su padre le decía que cuando salía una buena cosecha, se conservaba la semilla. “Ellos no sabían que estaban haciendo mejora genética, yo tampoco. No lo sabían pero es lo que han estado haciendo los agricultores a lo largo de 10 mil años de agricultura.Y fruto de esa mejora es la variedad que cada uno tenía”,comenta Esquinas.

Hijo y nieto de agricultores, José Esquinas afirma que es un error limitarse a hablar de diversidad biológica marginando la agrícola: “La mayor parte de los que hablan de biodiversidad están hablando de el oso panda, la ballena o el rinoceronte. Está muy bien, hay que mantenerlos, tenemos la obligación moral y jurídica de hacerlo pero no son lo que nos alimenta, es más sexy que la biodiversidad biológica del arroz, el trigo o el maíz pero no nos alimenta hay que hablar de la biodiversidad biológica agrícola”.

Para este ingeniero agrónomo de reconocimiento internacional, uno de los problemas es que gran parte de las especies alimenticias se están infrautilizando porque se encuentran en zonas rurales de los países en vías de desarrollo, en los llamados cultivos de los pobres. “Nadie quiere invertir en dar de comer a los los que no tienen con que pagar pero el potencial que tienen esos cultivos es inmenso. Muchos miles de cultivos los desconocemos y eso es una causa de la pérdida de biodiversidad.”, sentencia este ciudadrealeño.

Expone cifras que evidencian la pérdida de uno de los recursos naturales, la biodiversidad: “ El ser humano a lo largo de la historia ha utilizado entre 8-10 millones distintas, hoy cultivamos 150 y solo 12 contribuyen en un 70 por ciento a la alimentación calórica humana y solo cuatro especies vegetales (el trigo,el arroz, el maíz y la patata) contribuyen al 60 por ciento a la alimentación calórica humana. Hemos reducido drásticamente la base biológica de nuestra alimentación. Todo como consecuencia del choque de civilizaciones en los que se han ido marginando cultivos como la quinoa, la cañigua, el amaranto…porque pertenecen a culturas o civilizaciones que han sido relegadas.”

Y prosigue: “Perdiendo biodiversidad agrícola hemos perdido nuestra capacidad de selecionar y por tanto de adaptarnos a los cambios impredecibles del medio ambiente. Se selecciona en la diversidad, en la uniformidad no hay selección posible y el mundo es mucho más vulnerable. La pérdida de biodiversidad genética pone en peligro el futuro  de  la humanidad.

Eso no quiere decir que vamos a parar el progreso, el producir nuevas variedades comerciales y uniformes pero hoy es imprescindible conservar la poca biodiversidad que nos queda en bancos de geoplasma, en campos de agricultores o en parques naturales. La diversidad es un valor en si mismo no solo la biológica. Hemos de ser conscientes de que nuestros recursos genéticos son producto del trabajo de los agricultores durante milenios, que son parte de la identidad cultural de los pueblos, igual que lo es una lengua o una catedral”.

“No existe ningún país del mundo que sea autosuficiente”

La defensa de los más pobres, la conciencia del hambre en el mundo y la seguridad alimentaria son sus ejes vitales. Por eso, José Esquinas ha dedicado casi toda su carrera profesional a impulsar el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA): “La mayor parte de las variedades se recolectaban de los países en vías de desarrollo, pero los bancos de germoplasma estaban en los países desarrollados, ¿a quién pertenecía entonces esa material?. Si no se establecía un acuerdo que dijera lo contrario, esos recursos pertenecían al país que los conservaba, lo cual era una barbaridad.”

Un Tratado que se consiguió aprobar en 2001, tras 28 años de negociaciones, fruto de la necesidad de cooperación internacional para compensar la interdependencia entre recursos genéticos. “No existe ningún país del mundo que sea autosuficiente, la media de interdependencia es de más del 70 por ciento. España depende en un 83-84 por ciento de recursos genéticos procedentes del exterior cada vez que hay un problema en nuestra propia agricultura. Además, se da una  característica muy  interesante y es que en materia de agrodiversidad y recursos genéticos, los llamados países ricos son los más pobres con respecto a los recursos genéticos y al revés. La interdependencia no es lineal, el norte depende del sur mucho más que el sur del norte.”

Los objetivos del tratado son tres: la conservación de los recursos genéticos para las generaciones futuras es una obligación jurídica para todos los países; la utilización sostenible de los mismos, incluyendo una variedad más amplia de las variedades poco utilizadas y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de esos recursos.

Dentro del Tratado Esquinas destaca dos elementos. El primero, el Art. 9 que reconoce los derechos del agricultor sobre el material genético. El segundo, los artículos del 10 al 13 en los que establece un sistema multilateral de acceso al recurso y de distribución equitativa de los beneficios derivados del mismo.

“Este sistema se aplica a  los 64 cultivos más importantes para la seguridad alimentaria mundial. Los usuarios pueden acceder libremente a ellos, pero esto les obliga a no patentarlos. Si hay material derivado y su comercialización produce beneficios monetarios, un pequeño porcentaje, (entre 0’5-1’1 por ciento) será para financiar proyectos y actividades en los países en desarrollo y sus comunidades agrícolas. Una especie de Tasa Tobin que se aplica sobre transacciones de geoplasma”, explica este hombre comprometido con la Tierra y con todos sus habitantes.

Pero a pesar de que este Tratado está ratificado por más de 130 países, incluido España, se lleva a cabo solo en parte. De ahí que Esquinas insista en la necesidad de que la sociedad civil presione a los gobiernos para que lo cumplan y “que el Tratado no quede en papel mojado”.

“El futuro es demasiado importante para dejarlo en manos de políticos o científicos”

José Esquinas está convencido del de que la actual crisis es una crisis de ética, de valores, de confundir el concepto de desarrollo con el de crecimiento económico.

“En 1999, Bhután hizo una propuesta en NY: que en lugar de medir el desarrollo por el PIB se sustituyera por el FIB (felicidad interior bruta). Años después, se aplicaron unos indicadores siguiendolo y se vio que Bhután era uno de los países más desarrollados. Esto produjo alarma en sectores económicos y financieros y se metió bajo la mesa”.

Esquinas sostiene que es un gran error pensar que el ciudadano no puede hacer nada. Mantiene que “el futuro es demasiado importante para dejarlo en manos de políticos o científicos.

Recordemos el lema de Río: “Piensa globalmente, actúa localmente”, hagámoslo a través de internet, a través de nuestra profesión, a través de nuestro voto, de nuestro consumo. Eligiendo lo que queremos consumir, cómo, que sea limpio, justo, ético….forzamos al mercado en esa dirección. Transformar el carro de la compra en un carro de combate.”

Su contundente discurso lo transmite con firmeza pero con tranquilidad. Muestra interés por saber si sus interlocutores le entienden. En esta ocasión, se dirige a los asistentes a la Jornada “Biodiversidad y Soberanía Alimentaria. La importancia de nuestras semillas para asegurar la Soberanía Alimentaria”,  organizada por la Escuela de Agreoecología para la Paz, la Cooperación y el Desarrollo Rural Adolfo Pérez Esquivel de CERAI y la Plataforma per la Sobirania Alimentaria del Pais Valencià, en colaboración con SEAE. A ellos les alenta a que actúen, a que marquen objetivos utópicos, a que sueñen: Es preciso soñar, salgamos de la realidad que nos ata para ver que tipo de mundo podemos tener y luchemos por eso. La crisis nos está diciendo que si seguimos así, eso se acaba. Mercado, democracia…son instrumentos para una sociedad mejor y los estamos convirtiendo en dioses infalibles y es un gran error. Si no queremos que esta generación sea la últimos tenemos que tomar la responsabilidad”.

Confiesa que en ocasiones teme ser repetitivo en sus afirmaciones, con sus ejemplos pero que su ahínco es que su discurso haga reaccionar cada vez a más personas: “Desde el momento en que conocemos las cifras tremendas del hambre ya no podemos eludir la responsabilidad. Lo peor que podemos hacer es no hacer nada pensando que no podemos tener impacto. El que piensa que es tan pequeño en la sociedad que no puede tener impacto es que nunca ha dormido con un mosquito en una habitación. No seamos mosquitos, sino moscas cojoneras.”

KEBAB

La verdadera composición de la carne del kebab 26 Abr, todo el día

Descripción: Soy veterinario y os puedo decir de que está hecho el kebab ya que somos los que tenemos competencias sobre todo el proceso (no los veterinarios donde llevas a tu perro sino los de las administraciones públicas) Está compuesto básicamente de vísceras de ternera, pollo o cordero (tb llamado ternera en la carta donde lo comes), eso es: intestinos, corazón, pulmón, mediastino, ojos, vamos, todos los llamados "subproductos". A veces cae alguna falda (músculos del abdomen que es de donde saca la carne Mcdonalds), todo esto se mezcla con grasa de ternera, sal, algún aditivo, muchos conservantes para mantener la carne durante días en el rodillo sin que se pudra y especias. Se prensa y se pincha en una barra de acero para cocinarse como ya sabéis.

* Un estudio español advierte del "escandaloso" nivel de sal y grasas saturadas de la ‘carné’

* Contienen la mitad de calorías recomendadas para una mujer en un sólo día * Además, el 35% de ellos tienen restos de carne distinta al pollo o ala ternera RTVE.ES <http://rtve.es/> MADRID 27.01.2009

La respuesta acaba de darla un estudio realizado por los responsables de calidad alimentaria español, que ha desvelado que los kebabs contienen una media de 1.000 calorías, una cantidad que el portavoz de los autores del estudio, Geoffrey Theoblad, "es una causa seria de preocupación".

Este vídeo se ha realizado para vender este producto a los pequeños comercios cuyo fín es vender al cliente final, por supuesto aquí no se ven los "subproductos" de los que se habla pero si se ve la elaboración del donner.

Nivel "escandaloso"

Y es que un doner kebab contiene por sí solo toda la cantidad de sal recomendada para una persona cada día, un 150% de las grasas saturadas diarias que se deberían ingerir y cubre el 50% de la cantidad de calorías que una mujer debería tomar cada día.

De hecho, el estudio, que ha tomado muestras de 494 kebabs en 76 municipios para comprobar su valor nutricional, subraya que los niveles de sal, calorías y grasas saturadas es "escandaloso", pese a que nunca se ha considerado que los kebabs formen parte de una dieta con un nivel controlado de calorías.

En este sentido, derrumba la creeencia de que los kebabs pequeños son más sanos que los grandes, ya que no existe una gran diferencia de calorías entre unos y otros.

El kebab que tiene el dudoso honor de ser el menos sano de España concretamente de la región murciana por su alta humedad, necesita un alto nivel de conservantes y grasas para mantenerse en buen aspecto de cara al publico y tiene una carga calórica de 1.990 calorías…antes de incluir las salsas y las ensaladas.

Carne extraña

Además, estos expertos han encontrado algo igual de preocupante: que el 35% de estos bocadillos contienen carne distinta de la que se dice vender, sobre todo cerdo, algo que tienen prohibido los musulmanes.

En este sentido, Theobald ha calificado como "totalmente inaceptable" que personas con una determinada fe compren una carne que se supone que está comercializada como Halal -la que respeta las tradiciones musulmanas y terminan comiendo algo que va en contra de sus creencias.

Marta Rodriguez Cerceda

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Los peligros de las Sopas de SOBRE


Los peligros de las Sopas de SOBRE:
Las sopas instantáneas las más buscadas y consumidas, por la comodidad de tener una comida ‘completa’ en cinco minutos. Abundan las marcas, sopas Knorr, Maggi, Ser,  etc. En realidad, todas son iguales y no importa la marca: todas son malas para la salud. LAS SOPAS INSTANTANEAS SON LO PEOR QUE SE PUEDE COMER: CONTIENEN SOLO QUIMICA: ADITIVOS QUIMICOS, COLORANTES, SABORIZANTES, MUCHA SAL Y UN ADITIVO QUE ES UN VERDADERO VENENO: EL TEMIDO GLUTAMATO MONOSODICO.
¿Qué es el GLUTAMATO MONOSÓDICO?
Es un aditivo utilizado para dar más sabor a los alimentos industrializados, como caldos de pollo en cubitos, salsas, frituras, cubos de tomate y SOPAS INSTANTANEAS. En los años 60´s se popularizó un sazonador de marca AJINOMOTO, que se usaba como sal en todos los alimentos. Fue retirado del mercado al descubrir que era altamente CANCERÍGENO. Era glutamato monosódico puro. Entonces, los industriales lo empezaron a usar combinado con otros aditivos
para sazonar los alimentos industrializados.
¿QUE PASA CON EL GLUTAMATO ESE?
En los restaurantes de comida china o japonesa descubrieron que algunos clientes empezaron a sufrir diversos trastornos que afectaban la salud y que se conoció como el síndrome del restaurante chino y que consistía en dolores de cabeza, irritación en los ojos, visión borrosa, TAQUICARDIA, sudoración excesiva, comezón generalizada, diarreas y ASMA, entre otros síntomas. Los estudios médicos encontraron que el GMS tenía un efecto tóxico en las células nerviosas y que favorecía la OBESIDAD y la ESTERILIDAD. Y en algunos casos, encontraron que el Glutamato favorecía la aparición de CÉLULAS CANCERÍGENAS.
Es decir, las ‘inocentes’ sopas ensobradas pueden provocar ASMA Y CANCER. Eso, suponiendo que las sopas se calentaran en la hornalla, sacándolas de sus envases plásticos y colocándolas en ollas o sartenes de metal o barro. PERO OTRA COSA PEOR SE DESCUBRIO DESPUES: Al calentar la sopa, como se hace casi siempre, en su envase de polietileno y en horno de microondas, el plástico del envase suelta DIOXINAS, o sea las toxinas que provocan el CANCER.
LA INDUSTRIA ALIMENTICIA HA DESCUBIERTO LA FORMA MAS FACIL RAPIDA Y ECONOMICA PARA HACERSE DE UN BUEN CANCER Y DE PASO LLEGAR A LA OBESIDAD. Y COMO DE LA OBESIDAD A LA DIABETES, SOLO HAY UN PASO, TENEMOS EN EL MERCADO UN PRODUCTO, LAS SOPAS  KNORR, MAGGI, SER Y SIMILARES, que nos pueden dar, por el mismo precio, asma, obesidad, diabetes y cáncer.
COMO EL MINISTERIO DE SALUD LE HA DADO EL VISTO BUENO A ESOS PRODUCTOS, QUEDA EN MANOS DE USTED DECIDIR SI SIGUE COMPRANDO Y CONSUMIENDOLAS.
Complemento del autor:
Después que hice mi versión, me enteré que Discovery Health había sacado un programa especial dedicado a las sopas instantáneas, señalando un peligro más que produce su consumo: siendo de lentísima digestión, la porquería esa se queda atorada en los intestinos por varios días, provocando a varios clientes APENDICITIS.

VIDEOS DE TRUCOS DE COCINA

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